Objetos de oro, turquesa mosaico, jade, obsidiana y otras piedras fueron reportados como robados, la policía pidió la ayuda de Interpol para lanzar una alerta internacional y el museo ofreció una recompensa de 50 millones de pesos para quienes pudieran dar información e identificar a los asaltantes, pero sus esfuerzos no dieron buenos resultados.